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Fumar, es un azote de la sociedad moderna, es un hábito que controla tu vida, teniendo un impacto negativo en la salud.

Beneficios de dejar de fumar

Lo que pocos saben es que, además de la nicotina, una potente droga adictiva, el tabaco contiene aproximadamente 4.000 sustancias tóxicas que son introducidas el cuerpo.

Estas miles de sustancias toxicas que inhalamos con cada cigarrillo fumado se depositan en los pulmones, además del hecho de que se gastará una fortuna en el tabaco, la salud se resentirá y mucho.

Para librarse de los efectos de la nicotina a nivel físico se necesitan tan sólo unos días, pero para librarse de sus efectos a nivel psicológico, se necesita un periodo mucho más grande de tiempo, que puede ser de hasta varios meses, dependiendo del psíquico de cada persona.

Independientemente de cuantos años lleva fumando o la cantidad de paquetes que fuma al día, la salud y su aspecto será el primer beneficiario de su hábito de dejar de fumar.

Su gesto será importante también para la familia - niños o la pareja no fumadora que inhala el humo del tabaco, sin querer y sin saberlo, se enfrenta todos los días, al mismo riesgo de enfermedad que usted.

Beneficios de dejar de fumar

De acuerdo con el Ministerio de Salud de Estados Unidos y de la OMS, la exposición de los no fumadores al humo de tabaco aumenta el riesgo de cáncer de pulmón en un 20% a 30% y en un 25% a 30% de riesgo de enfermedades del corazón.

Una vez que dejes de fumar, su cuerpo comenzará el gran viaje de la recuperación. Volviendo a la etapa de ex fumador significa beneficios que hasta ahora no se podía disfrutar. Y no estamos hablando aquí sólo del aspecto financiero (no nos engañemos el aspecto financiero es también muy importante), pero sobre todo del estado de la salud, que mejorará de manera significativa y visible.

El intervalo desde el último cigarrillo fumado trae beneficios al fumador que éste no siempre es consciente. Lejos de ser mitos, al menos algunos de estos beneficios son fáciles de detectar y ver, incluso por la persona que toma la decisión de dejar de fumar, al poco después del último cigarrillo.

Después de 20 minutos del último cigarrillo, la presión arterial y el pulso vuelve a la normalidad y la circulación periférica (manos y pies) mejora significativamente.

De este modo, cada vez que pase más de 20 minutos después del último humo inhalado, la presión arterial del fumador se regula a la normalidad. Esto puede ser verificado mediante la simple medición de la presión arterial inmediatamente después de un cigarrillo y 20-25 minutos después.

Cualquier fumador, sin saberlo, se beneficia cada noche por hacer el descanso para dormir de 8 horas, durante las que no fuma. Hasta por la mañana, en las 8 horas de sueño, el nivel de monóxido de carbono en la sangre se reduce a la mitad y los niveles de oxígeno alcanzan valores normales. Cada fumador sabe que el primer cigarrillo de la mañana es el que le produce una sensación de mareo.

Con el primer cigarrillo, por la mañana, la presión arterial sube de nuevo por encima de los valores normales y los niveles de monóxido de carbono también comienzan a crecer, mientras que los niveles de oxígeno descienden.

Al cabo de un día todo el monóxido de carbono se elimina del cuerpo y los pulmones comienzan a limpiar la mucosidad y la suciedad acumulada con tos y expectoración. En esta etapa del proceso de dejar de fumar, recuerda respirar profundamente cada vez que se siente “el apetito" de fumar y toma mucha agua.

Beneficios de dejar de fumar

Si el fumador no fuma 48 horas (es decir, por ejemplo, un fin de semana - dos días) se reduce el riesgo de ataques al corazón y la nicotina se elimina por completo del cuerpo. Debido a esto, los que quieren dejar de fumar sienten que le es más difícil de resistir a la tentación de encender un cigarrillo justo al final de las 48 horas de abstinencia, ya que el cuerpo le pide nicotina insistentemente, por lo que necesita mucha fuerza de voluntad para aguantar la falta de la “droga”.

Después de dos días sin fumar, no hay rastros de la nicotina en el organismo y el sentido del olfato y del gusto mejorará. Los síntomas de la "abstinencia" han llegado a su punto máximo en el segundo o tercer día de dejar el tabaco, por lo que es recomendable beber mucha agua, que sea decidido y que se concentre sobre la idea que los síntomas van a desaparecer, inevitablemente.

El tercer día,  podría ser el día más difícil para quien ha decidido dejar de fumar, en términos de síntomas y los antojos físicos que sentirá.

¡Recuerda que los síntomas no duraran para siempre! Como tal, es mejor encontrar actividades, ya sea que estemos hablando de un paseo por el parque o una sesión de gimnasio, tratar de integrar el deporte en su vida, para mantenerse ocupado y no te olvides - ¡tomar mucha agua!

En sólo tres semanas, estos antojos serán un mal recuerdo, así que no hay razón para no ser optimista y mirar el futuro con confianza y buena voluntad.

Después de otras 24 horas de los primeros 48 (más de 72 horas) del reciente no fumador se sentirá más enérgico. También se relajaran los tubos bronquiales.

Después de una semana, el sueño deberá volver a la normalidad. Probablemente que el dolor de garganta será más habitual de lo normal o toser, debido a que sus pulmones eliminan gradualmente la suciedad acumulada en los últimos años.

Entre 2 - 10 semanas después del último cigarrillo mejorará la circulación de la sangre, desaparecerá la sensación de "piernas pesadas" los  tobillos se vuelven más flexibles, ciertas venas y capilares se vuelven menos visibles bajo la piel de los pies, no se cansará tan rápido, y los ejercicios físicos comienzan a ser más fácil de realizar - ¡redescubrir la alegría del movimiento!

En aproximadamente 3 semanas después del último cigarrillo el organismo queda libre de la dependencia de la nicotina y el recién no fumador puede estar seguro de que no va a experimentar ningún síntoma de deseo de fumar. Sin embargo, incluso el poco humo introducido en el organismo con poca nicotina, despierta de nuevo la adicción.

Beneficios de dejar de fumar

Entre 3 - 9 meses después de dejar de fumar la capacidad pulmonar aumenta entre un 5 - 10%, que es fácilmente sentida por el ex fumador, mejora la respiración, aumento de la resistencia al esfuerzo y reducción de manera significativa e incluso desaparición de la tos del fumador.

Después del primer año el ex fumador tiene un 50% menos de probabilidades de sufrir un ataque al corazón. Tanto esto, como los enumerados a continuación son resultados obtenidos estadísticamente.

Después de 5 años de no fumar, desde el punto de vista del corazón y al riesgo de un ataque al corazón, el ex fumador esta exactamente como alguien que nunca ha fumado.

Después de 10 años, el ex fumador será igual que un no fumador, en términos de riesgo de contraer cáncer de pulmón.

Después de 15 años del último cigarrillo, el ex fumador puede ser considerado no fumador del punto de vista, al riesgo del ataque al corazón y de alcanzar el límite estadísticamente normal que las personas que nunca han fumado.

Estos son los verdaderos beneficios de dejar de fumar.

Beneficios de dejar de fumar

Dejar de fumar aumenta el peso

Es cierto que en la ausencia del gesto tan familiar de llevar el cigarrillo a la boca se siente la necesidad de llevar a la boca de todo, desde el bolígrafo de su mesa hasta todo que es comestible en la casa - comida, aperitivos, chocolate, semillas, caramelos, etc.

Así que si no tiene cuidado con lo que come y en qué cantidad, al final de cada día ganará unas cuantas calorías extra que por supuesto se sumarán a su cuerpo en forma de grasa.

Las personas que dejan de fumar y aumentan de peso son los que realmente están picando entre las comidas a lo largo del día, o toman refrescos, zumos, (llenos de calorías y de azúcar), en vez de agua, y las porciones de alimentos para la comida y cena aumentan más de lo habitual, durante la abstinencia, por lo tanto tienden a consumir más alimentos y ganan en peso.

Dejar de fumar crea ansiedad

Sí, dejar de fumar crea un gran estrés y tiene dos componentes: la redefinición de la rutina diaria, cambiando de hábitos y la abstinencia de la nicotina de lo cual el organismo tiene adicción.

Las personas que dejan de fumar atraviesan varios estados de ánimo, en general hablamos de la irritabilidad, la ansiedad, la depresión y la ira. Todos estos estados, pueden ser experimentados desde 2 días a 3 semanas después de dejar de fumar (el ultimo cigarrillo fumado) son normales y son, por un lado, debido a la falta de nicotina que el organismo requiere y no la recibe y, por otro lado, la frustración causada a la persona que debe luchar consigo misma, aunque tal vez no está convencida 100% de que quiere dejar de fumar.